DESIPRAMINA Ficha Técnica (Prospecto)

Sinónimos

Desmetilimipramina. Norimipramina.

Acción terapéutica

Antidepresivo tricíclico.

Propiedades

Aunque no está aclarado el mecanismo exacto en el tratamiento de la depresión, se piensa que los antidepresivos tricíclicos aumentan la concentración en la sinapsis de noradrenalina o de serotonina en el SNC, al bloquear su recaptación por la membrana neuronal presináptica. La desipramina inhibe principalmente la recaptación de noradrenalina. Al parecer la acción antidepresiva se correlaciona mejor con los cambios en las características de los receptores, producidos por la administración crónica de los antidepresivos tricíclicos, que con el bloqueo de la recaptación de los neurotransmisores; esto explicaría el retraso de 2 a 4 semanas en la respuesta terapéutica. Se absorbe bien y en forma rápida tras la administración oral y su unión a las proteínas es de 90%. La vida media es de 12 a 54 horas, con un ligero efecto antimuscarínico y sedante relativo. Se elimina principalmente por vía renal durante varios días; no es dializable debido a su elevada unión a proteínas.

Indicaciones

Síndrome depresivo mayor, enfermedad maniacodepresiva bipolar, depresión con signos vegetativos o melancólicos, depresión reactiva o trastornos distímicos, ansiedad en el tratamiento de deshabituación a la cocaína.

Dosificación

Por vía oral, 25mg a 50mg tres veces al día; ajustar la dosis según necesidades y tolerancia. Dosis máxima para adultos: hasta 200mg/día; para pacientes geriátricos: hasta 100mg/día. Dosis pediátricas: niños hasta 12 años: no se ha establecido la dosificación; adolescentes: 25mg a 50mg/día en varias tomas; ajustar la dosificación según necesidades y tolerancia, hasta un máximo de 100mg/día. Dosis geriátricas usuales: 25mg a 50mg/día en varias tomas.

Reacciones adversas

Requieren atención médica si persisten o son molestos: mareos, somnolencia, sequedad de boca, cefaleas, náuseas, cansancio o debilidad, sabor desagradable y aumento de peso. De incidencia menos frecuente: diarrea, sudoración excesiva, pirosis, vómitos, visión borrosa, movimientos incontrolados, confusión, delirio, alucinaciones, irritabilidad, contracciones musculares, hipertensión o hipotensión y taquicardia, bradicardia o arritmias.

Precauciones y advertencias

La dosificación debe ser individualizada para cada paciente. Las dosis pueden tomarse con las comidas o inmediatamente después de ellas, para disminuir la irritación gástrica. La dosis única diaria al acostarse es útil cuando los efectos secundarios, como somnolencia excesiva o mareos, pueden molestar o ser peligrosos durante las horas laborales. Si se suspende en forma brusca la medicación pueden aparecer: cefaleas, malestar, náuseas o vómitos. Puede necesitarse un período de hasta 2 a 6 semanas de tratamiento para obtener efectos antidepresivos. Evitar las bebidas alcohólicas; tener precaución al conducir o realizar trabajos que requieran estados de alerta. No se recomienda el uso de antidepresivos tricíclicos en menores de 12 años.

Interacciones

Los antidepresivos tricíclicos no alivian y pueden exacerbar la depresión mental inducida por corticoides. La desipramina puede potenciar la depresión del SNC, disminuir el umbral de las crisis convulsivas por dosis elevadas y disminuir los efectos de la medicación anticonvulsiva cuando se asocia con ella. El uso simultáneo de barbitúricos puede menguar el efecto de los antidepresivos tricíclicos. La cimetidina puede inhibir el metabolismo de los antidepresivos tricíclicos y aumentar sus concentraciones plasmáticas. No se recomienda el uso simultáneo con IMAO debido al incremento del riesgo de episodios hiperpiréticos, convulsiones severas y crisis hipertensivas. El uso simultáneo de drogas simpaticomiméticas puede potenciar los efectos cardiovasculares y dar lugar a arritmias, taquicardias, hipertensión o hiperpirexia severa.

Contraindicaciones

Período de recuperación inmediata tras el infarto de miocardio. La relación riesgo-beneficio deberá evaluarse en presencia de alcoholismo activo o tratado, asma, trastornos sanguíneos, alteraciones cardiovasculares sobre todo en ancianos y en niños, trastornos gastrointestinales, glaucoma, hipertensión ocular, hipertrofia de próstata (riesgo de retención urinaria), esquizofrenia y crisis convulsivas.