La diferencia entre ibuprofeno y paracetamol es una de las consultas más comunes tanto en farmacias como en consultorios médicos.
Ambos medicamentos son ampliamente utilizados para aliviar el dolor y reducir la fiebre, pero actúan de manera distinta en el organismo, tienen diferentes mecanismos de acción y se emplean en situaciones clínicas específicas.
Comprender estas diferencias desde un punto de vista farmacológico permite un uso más racional, seguro y efectivo de cada uno.
Qué son el ibuprofeno y el paracetamol
El ibuprofeno pertenece a la familia de los antiinflamatorios no esteroides (AINEs). Esto significa que, además de calmar el dolor y bajar la fiebre, tiene un efecto antiinflamatorio, es decir, puede reducir la inflamación de tejidos lesionados. Su acción se basa en la inhibición de las enzimas ciclooxigenasas (COX-1 y COX-2), que participan en la síntesis de prostaglandinas, moléculas responsables del dolor, la fiebre y la inflamación.
El paracetamol, también conocido como acetaminofén, no pertenece al grupo de los AINEs. Su efecto principal es analgésico y antipirético, pero no tiene una acción antiinflamatoria significativa.
Su mecanismo no se comprende completamente, aunque se sabe que actúa sobre el sistema nervioso central, posiblemente inhibiendo una variante de la enzima COX (denominada COX-3) y modulando vías serotoninérgicas del dolor.
Diferencia entre ibuprofeno y paracetamol en el mecanismo de acción
Desde el punto de vista bioquímico, la diferencia entre ibuprofeno y paracetamol radica en su sitio de acción y en las vías metabólicas que modulan.
El ibuprofeno actúa principalmente a nivel periférico, es decir, en los tejidos donde se produce la lesión o inflamación. Al bloquear las prostaglandinas locales, reduce el dolor inflamatorio, la hinchazón y la temperatura corporal elevada.
El paracetamol, en cambio, ejerce su efecto central, actuando en el cerebro y la médula espinal. Su acción sobre la fiebre se produce al disminuir el punto de ajuste térmico del centro hipotalámico, lo que promueve la pérdida de calor corporal y la normalización de la temperatura.
En términos simples: el ibuprofeno trata el dolor causado por inflamación, mientras que el paracetamol es más eficaz para el dolor sin inflamación y para controlar la fiebre.
Absorción y metabolismo
Ambos fármacos se absorben bien por vía oral, aunque presentan diferencias farmacocinéticas importantes.
El ibuprofeno alcanza su concentración plasmática máxima aproximadamente entre 1 y 2 horas después de la administración y su vida media es de unas 2 horas. Se metaboliza en el hígado por oxidación y se elimina principalmente por la orina.
El paracetamol, por su parte, se absorbe rápidamente, alcanzando su pico plasmático en 30 a 60 minutos, con una vida media de 2 a 3 horas. Se metaboliza principalmente en el hígado mediante procesos de conjugación con ácido glucurónico y sulfatos. Una pequeña fracción se transforma en un metabolito tóxico (NAPQI), neutralizado por el glutatión hepático.
Esta diferencia metabólica es clave, ya que el paracetamol puede ser hepatotóxico en dosis elevadas o en personas con enfermedades hepáticas, mientras que el ibuprofeno puede afectar la mucosa gástrica y la función renal con el uso prolongado o inadecuado.
Usos clínicos del ibuprofeno
El ibuprofeno se indica principalmente para el dolor de tipo inflamatorio. Entre sus usos más comunes se encuentran:
- Dolores musculares y articulares.
- Dolor menstrual.
- Dolor dental.
- Inflamaciones postquirúrgicas o traumáticas.
- Artritis reumatoidea y artrosis.
Además, su efecto antipirético lo hace útil para reducir la fiebre en adultos y niños, siempre respetando las dosis adecuadas según el peso corporal.
Usos clínicos del paracetamol
El paracetamol se recomienda para el dolor leve a moderado, especialmente cuando no existe inflamación. Se utiliza en:
- Cefaleas y migrañas.
- Dolor muscular o de espalda.
- Dolor posoperatorio leve.
- Fiebre causada por infecciones virales o bacterianas.
También es el analgésico de elección en pacientes con problemas gástricos o riesgo de sangrado digestivo, donde los AINEs como el ibuprofeno pueden resultar dañinos.

Diferencia entre ibuprofeno y paracetamol en cuanto a efectos secundarios
Hoy en Farmacopedia hablaremos de comparar ambos medicamentos.
El ibuprofeno, al ser un AINE, puede producir efectos adversos gastrointestinales (acidez, gastritis, úlceras), además de retención de líquidos y alteraciones renales con uso prolongado. También puede afectar la coagulación, por lo que debe evitarse en personas con trastornos hemorrágicos o que toman anticoagulantes.
El paracetamol tiene un perfil más seguro para el estómago y los riñones, pero su riesgo principal es el daño hepático, especialmente cuando se excede la dosis máxima diaria (4 gramos en adultos). La intoxicación aguda puede producir necrosis hepática grave, razón por la cual se debe respetar estrictamente la dosis y evitar combinarlo con alcohol o fármacos hepatotóxicos.
Dosis recomendadas
Las dosis terapéuticas varían según la edad y el peso del paciente:
- Ibuprofeno: 200 a 400 mg cada 6-8 horas (máximo 1200 mg sin supervisión médica). En niños, 10 mg/kg cada 6-8 horas.
- Paracetamol: 500 a 1000 mg cada 6 horas (máximo 4000 mg diarios). En niños, 10-15 mg/kg cada 4-6 horas.
La diferencia entre ibuprofeno y paracetamol en este aspecto es que el primero puede usarse con intervalos un poco más amplios y tiene mayor efecto antiinflamatorio, mientras que el segundo ofrece mejor seguridad gastrointestinal y mayor tolerancia en tratamientos cortos.
Combinación de ibuprofeno y paracetamol
En algunos casos, los profesionales indican usar ambos medicamentos alternados para mejorar el control del dolor o la fiebre. Esta práctica, común en pediatría y odontología, debe realizarse con precaución y siguiendo instrucciones médicas.
La combinación permite aprovechar el efecto periférico del ibuprofeno y el efecto central del paracetamol, potenciando la analgesia sin aumentar demasiado el riesgo de efectos adversos.
Sin embargo, no deben tomarse juntos al mismo tiempo sin supervisión, ya que podrían incrementarse los riesgos de toxicidad renal o hepática.
Contraindicaciones
Ibuprofeno: contraindicado en úlceras activas, insuficiencia renal o hepática severa, antecedentes de sangrado digestivo y en el tercer trimestre del embarazo.
Paracetamol: contraindicado en insuficiencia hepática grave o en personas que consumen alcohol en exceso.
Diferencia entre ibuprofeno y paracetamol en poblaciones especiales
En niños, ambos son seguros si se utilizan correctamente, pero el paracetamol suele preferirse por su menor riesgo gastrointestinal.
En embarazadas, el ibuprofeno debe evitarse en el último trimestre, mientras que el paracetamol es considerado más seguro, aunque debe administrarse solo cuando sea necesario y en dosis adecuadas.
En adultos mayores, se recomienda precaución con ambos fármacos, pero especialmente con el ibuprofeno debido al riesgo cardiovascular y renal.
Interacciones medicamentosas
El ibuprofeno puede interactuar con anticoagulantes, antihipertensivos, corticoides y diuréticos. Estas combinaciones pueden potenciar sus efectos adversos o reducir la eficacia de los otros fármacos.
El paracetamol, en cambio, presenta menos interacciones, aunque puede potenciar la toxicidad hepática si se combina con alcohol, antiepilépticos o rifampicina.
Diferencia entre ibuprofeno y paracetamol en duración del efecto
El ibuprofeno tiene una duración de acción de 6 a 8 horas, mientras que el paracetamol suele durar entre 4 y 6 horas. Esto explica por qué, en tratamientos prolongados, el ibuprofeno puede ofrecer un alivio más sostenido del dolor inflamatorio, mientras que el paracetamol requiere dosis más frecuentes.
Evidencia científica comparativa
Numerosos estudios clínicos han evaluado la diferencia entre ibuprofeno y paracetamol en distintos escenarios. En dolor dental o inflamatorio, el ibuprofeno muestra mayor eficacia analgésica. En fiebre y dolor general, ambos presentan resultados similares. En niños con fiebre, estudios de la Cochrane Collaboration indican que el ibuprofeno puede reducir la temperatura más rápido en las primeras horas, pero el efecto final es equivalente al del paracetamol.
En cuanto a seguridad, las agencias reguladoras como la FDA, la OMS y la ANMAT coinciden en que ambos son seguros si se utilizan de manera responsable y dentro de las dosis terapéuticas establecidas.
Recomendaciones para el uso racional
- Utilizar la dosis mínima efectiva durante el menor tiempo posible.
- Evitar la automedicación prolongada.
- No combinar ambos medicamentos sin indicación profesional.
- En presencia de enfermedades hepáticas o renales, consultar siempre al médico antes de iniciar el tratamiento.
- Mantener una correcta hidratación y no consumir alcohol durante el uso de paracetamol.
Conclusión: cuál elegir según cada caso
La principal diferencia entre ibuprofeno y paracetamol radica en su mecanismo de acción y perfil de seguridad.
El ibuprofeno es ideal cuando hay dolor asociado a inflamación, como en lesiones musculares o articulares.
El paracetamol, en cambio, es más seguro en personas con sensibilidad gástrica o que solo necesitan controlar fiebre o dolor leve.
Ambos son medicamentos eficaces y esenciales en el arsenal terapéutico, pero deben utilizarse con criterio y conocimiento de sus diferencias. En caso de duda, siempre es recomendable consultar al farmacéutico o al médico antes de elegir uno u otro.
